Inicio » Animal » Animales saprótrofos » Glomerida

Glomerida

Los Gloméridos del superorden Oniscomorpha pertenecen a la clase de los miriápodos conocidos comúnmente como milpiés. Son más cortos en comparación con otros milpiés, con sólo once-trece segmentos corporales, y son capaces de rodar formando una bola cuando se les molesta. Su mal olor y ser tóxicos disuaden a muchos animales de consumirlos, aunque son depredados por las arañas.

Gloméridos
Glomeris marginata 1.jpg
Glomeris marginata
Taxonomía
Reino: Animalia
Filo: Arthropoda
Subfilo: Myriapoda
Clase: Diplopoda
Superorden: Oniscomorpha
Pocock, 1887 1
Orders

Glomerida
Sphaerotheriida

Sinonimia

Armadillomorpha Verhoeff, 1915

[editar datos en Wikidata]

Los gloméridos son muy fáciles de reconocer: distinguibles por tener una armadura formada por placas que les sirven como protección y que permiten al animal cerrarse en forma de bola. Son confundidos frecuentemente con los crustáceos terrestres Oniscidea (crustáceos isópodos), llamados en España cochinillas, con los que no están emparentados y que no son capaces de cerrarse. La capacidad de formar una pelota ha evolucionado por separado en cada uno de los dos órdenes, por lo que es un caso de evolución convergente, en lugar de homología.

Las cochinillas pueden confundirse con estos diplópodos miriápodos de cuerpo corto y rechoncho, de morfología externa similar, pro para diferenciarlos basta con ver cuántas patas se observan a cada lado de un segmento externo. Si hay sólo un par de patas, el animal es un crustáceo, y si hay dos pares, es un diplópodo.

Los milpiés gloméridos son detritívoros, alimentándose de la descomposición de materia vegetal. La mayoría son grises o negruzcos, se mueven lentamente, huyen de la luz y se encuentran en lugares cálidos en las zonas relativamente más húmedas, aunque están adaptados a zonas más secas que los crustáceos oniscidea, como montes mediterráneos y zonas esteparias, donde son nocturnos o salen después de las lluvias de sus escondrijos bajo pedruscos y en grietas del terreno y se alimentan bajo musgos y hojarasca.

Órdenes[editar]

Glomerida[editar]

El Orden Glomerida se encuentra en el hemisferio norte e incluye especies como Glomeris marginata.

Sphaerotheriida[editar]

El orden Sphaerotheriida tiene una distribución en las masas terrestres originadas en Gondwana y es un taxón con alrededor de 100 especies en Sudamérica, India, Indochina, África, Madagascar y Australasia.

Referencias[editar]

  1. Volver arriba «Millipede». myriapoda.org. 10 de marzo de 2005.

Es conocida comúnmente como cochinillo de tierra (o de la humedad) y pese a ser visto y conocido comúnmente como un insecto este es realmente un crustáceo, perteneciente a la familia de los isópodos. Su morfología comprende tres partes de cuerpo: cabeza, tórax, y abdomen, a lo que se le suman siete pares de patas, un par de antenas y un par de ojos. Al ser un crustáceo la Oniscidea está dotada de exoesqueleto rígido de carácter calcáreo, el cual se divide en 7 segmentos (generalmente). Miden entre 10 y 12 milímetros. Para reproducirse cuentan con una bolsa o saco abdominal especial en el que incuban sus huevos, dando lugar a versiones en miniatura de los adultos, que crecen mudando de piel hasta alcanzar el estado adulto. Su hábitat natural son zonas de alta humedad, debajo de piedras o troncos, en mantillo de hojas o fisuras, ya que la Oniscidea respira por medio de agallas lo cual hace indispensable vivir en ambientes altamente húmedos. Su dieta alimenticia incluye de materia vegetal y restos animales y tienen la capacidad de masticar comida sólida gracias a la estructura de su boca, lo que le da una mayor versatilidad a la hora de buscar alimento ya que puede ser desde hojas o materia vegetal, hasta pequeños insectos muertos.

 

CARACTERÍSTICAS: Por el hecho de ser crustáceos poseen un exoesqueleto tipo calcáreo, el cual le otorga rigidez al cuerpo y una protección importante frente a depredadores o adversidades naturales. Este acorazado se divide en 7 segmentos dorsales y uno final, el cual posee 5 segmentos pequeños. Todas estas segmentaciones hacen que no sea un cuerpo completamente rígido, y le otorgan una mayor movilidad, ya que si fuera un exoesqueleto rígido como el de algunos coleópteros las funciones motrices de la oniscidea estarían mucho más restringidas. Esta puede ser clasificada como una característica física de la oniscidea. Cumple una doble función, estructural y defensiva. Esta estructura le otorga la rigidez necesaria para sustentarse, ya que carece de estructura ósea interna. Esta característica tiene otros usos e importancias para la cochinilla de la humedad, por ejemplo le permite estabilizarse y darse vuelta cuando esta queda de espalda, cosa que no logran algunos animales con un caparazón rígido.

Ahora bien dentro del ámbito de la persona humana esto puede ser de ayuda, es decir esta característica podría ser perfectamente implementada dentro del contexto de las personas. Esta forma especial que posee el exoesqueleto podría ser ocupado en algún tipo de vehículo militar o de exploración, ya que los vehículos acorazados actualmente cumplen de manera optima (o suficiente mente bien) las labores de protección de la máquina, pero estos vehículos carecen de movilidad, es decir las capacidades motrices están mar restringidas de lo normal, en cambio con un análisis y aplicación del sistema segueteado de la oniscidea se puede lograr algo distinto que logre reparar las carencias actuales.

Una característica representativa de la oniscidea es la capacidad de enrollarse sobre sí mismas, mediante lo cual logran una forma de pelota, esto bajo situaciones amenazantes o en espacios reducidos. Como su exoesqueleto presenta una forma de acordeón (posee “placas” segmentadas) pueden lograr este enrollamiento. Este mecanismo cumple una función de protección y regulación, ya que sirve también para la conservación de líquidos en el caso de estar en un ambiente insuficientemente húmedo. Esta es otra aptitud bajo el ámbito de un funcionamiento físico esta función se relaciona estrechamente con la característica anterior ya que su forma de funcionamiento básico se basa en la estructura segmentada de su exoesqueleto.

Esta característica es de suma utilidad ya que puede lograr un cambio en su forma y estructura para adaptarse a ciertas situaciones en las cuales una forma esférica resulta de mayor utilidad u otorga una mayor seguridad. Esta característica puede ser usada al imitarla para lograr un sistema de desplazamiento sin la necesidad de utilizar ruedas u otra opción. Se puede lograr un aparato el cual sea capaz de enrollare y formar una forma esférica y luego con un motor interior se puede desplazar el centro de equilibrio hacia un lada y lograr que esta pelota ruede hasta el lugar deseado, y una vez ahí se puede extender a su forma no enrollada, quedando fija, sin capacidad de movimiento si es que no repite el proceso de “cerrarse”. Un método de desplazamiento así puede en ocasiones ser mejor que la rueda, al lograr un mayor desempeño por ejemplo en lugares con muchos baches, además se puede lograr un entorno totalmente aislado del exterior por medio de este sistema.

También son reguladores y pieza importante en los ecosistemas con la función de descomposición y reciclaje de nutrientes, y además toleran algunos metales pesados acumulándolos en vesículas del hepatopáncreas. Son sensibles a la aplicación de pesticidas y su biomasa varía dependiendo de factores como este, existe una diferencia entre las oniscideas que habitan en zonas naturales o plantaciones orgánicas frente a las de áreas con un mayor impacto químico en el suelo. Esta característica basa sus principios en un carácter biológico/químico y en algunos casos sirve de indicador con respecto ciertos niveles de concentraciones químicas en la tierra. Esta capacidad de captar agentes pesticidas se da principalmente por que la Oniscidea se alimenta de materia orgánica en descomposición y su hábitat se encuentra al nivel de la mayoría de las raíces de las plantas donde la cantidad de materia orgánica en descomposición es la más elevada en el mayor de los casos, en la foto se puede observar cómo se distribuye la cantidad de cochinillas (Oniscidea) según la profundidad de la tierra.

Por medio de la emulación del sistema de la oniscidea para acumular y detectar metales pesados y su capacidad para captar el uso de agentes pesticidas se puede crear un indicador que ayude a dar cuenta de niveles incluso instantáneamente, sin la necesidad de hacer estudios a nivel de suelo. Esto puede ser de utilidad en diversos ámbitos como lo puede ser la agricultura, minería, y varios campos que necesiten saber con exactitud niveles de concentraciones químicas o de ciertos metales a nivel del suelo.

 

Fuente: http://web.ing.puc.cl/~ing1004/Homeworks/SeresVivos_E3/g34_JuanDiegoIrarrazabal_Oniscidea.pdf

A %d blogueros les gusta esto: