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La descomposición de la materia orgánica

   La descomposición de la materia orgánica tiene lugar por distintas poblaciones de microorganismos. Los compuestos de bajo peso molecular son descompuestos principalmente por levaduras saprófitas que son los colonizadores primarios. Los colonizadores secundarios utilizan materiales más complejos, como los polisacáridos. Los colonizadores terciarios metabolizan los polímeros más complejos, como la lignina. Los microorganismos del suelo incluyen bacterias, actinomicetes, hongos, algas, protozoos y virus. Si las condiciones ambientales son constantes, las poblaciones de microorganismos permanecen constantes.
La descomposición de la materia orgánica da lugar a CO2, agua, elementos minerales y unas sustancias complejas denominadas humus, compuestos o sustancias húmicas. Las sustancias húmicas son compuestos de elevado peso molecular que se forman por reacciones secundarias de síntesis y que son distintas de cualquier sustancia presente en los organismos vivos. Las sustancias húmicas son muy resistentes. Los componentes predominantes del humus son los ácidos fúlvicos, los ácidos húmicos y las huminas.
Los distintos materiales que se aplican al suelo y que dan lugar a la materia orgánica pueden tener composiciones muy distintas. La mineralización y la humificación se desarrollan de modo distinto según se trate de residuos de elevado contenido en almidón o celulosa u otras sustancias orgánicas solubles en agua, como los ácidos orgánicos, azúcares, aminoácidos, etc. (fácilmente degradables) o de elevado contenido en lignina (difícilmente degradable).
Los procesos de humificación y mineralización dependen de múltiples factores, entre ellos del material orgánico original, de las condiciones red-ox del suelo (ligado a la textura y contenido de agua), del régimen térmico y de humedad, etc.
La presencia de oxígeno actúa sobre el ciclo de la materia orgánica. Cuando existe oxígeno actúan los microorganismos aeróbicos, mientras que cuando falta oxígeno, actúan los microorganismos anaeróbicos facultativos u obligados. Los microorganismos necesitan un donante de electrones, que puede ser el oxígeno, los óxidos de nitrógeno, compuestos de manganeso o hierro o bien moléculas orgánicas, como el succínico, caso en el que se dan fermentaciones. La tasa de descomposición de la materia orgánica dependerá en la eficiencia de las bacterias y en la capacidad del suelo para proporcionar estos donantes de e
lectrones.

Los sustratos constituyen el medio de cultivo para plantas en contenedor. Las tierras de jardinería se utilizan para sustituir total o parcialmente el suelo natural de un jardín. Tanto tierras como sustratos pueden estar formados por mezclas de distintos materiales, estando generalmente un buen porcentaje de ambos formado por materiales orgánicos. Algunos de los productos contemplados en la Orden sobre fertilizantes y afines, como el compost o la turba, pueden ser componentes de sustratos.

Los microorganismos necesitan desarrollarse en un medio húmedo. Por lo tanto, la humificación y la mineralización tendrán lugar esencialmente en presencia de agua. Si el suelo se halla muy seco, los procesos pueden pararse hasta que vuelva a mojarse, por lo que los ciclos de humectación y desecación del suelo influyen sobre la evolución de la materia orgánica del mismo.
Tanto las reacciones abióticas como las relacionadas con la actividad microbiana aumentan su tasa con la temperatura. A temperaturas muy bajas se paran los procesos de humificación y mineralización, aumentando a medida que aumentan las temperaturas.
La actividad de los microorganismos que descomponen la materia orgánica depende del pH del suelo, mayor a pH ligeramente ácido o neutro.

Factores que se deben tener en cuenta para evaluar a los materiales orgánicos en la explotación agrícola

   1). Comprobar que los beneficios sugeridos por el fabricante se adaptan al valor económico de la producción.
Por ejemplo, un producto que produzca un ligero aumento de la producción de un cultivo con elevado valor añadido puede resultar rentable, mientras que el mismo producto aplicado a un cultivo de escaso valor puede ser antieconómico.
   2). Relativizar los efectos. Los efectos de dosis bajas de un producto pueden ser negligibles cuando se tiene en cuenta el propio contenido de este producto de modo natural en el suelo.

Por ejemplo, si el suelo contiene de modo natural 10 millones de microorganismos por centímetro cúbico, aplicar una dosis de un producto que contenga microorganismos que equivalga a aportar 20 o 30 microbios por centímetro cúbico de suelo producirá sin duda un efecto relativo muy bajo.
   3). Buscar información sobre ensayos realizados por laboratorios y organismos imparciales que suministren una información fiable sobre las ventajas del producto con respecto de otros productos existentes en el mercado.

Silvia Burés
Dra. Ingeniera Agrónoma, Ph.D. Horticultura
Direc-TS Tf 93 331 27 53

 

Fuente: http://www.terralia.com/revista8/pagina20.htm

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Biodegradación

Biodegradación (= Descomposición orgánica)

Es el resultado de los procesos de digestión, asimilación y metabolización de un compuesto orgánico llevado a cabo por bacterias, hongos, protozoos y otros organismos. En principio, todo compuesto sintetizado biológicamente puede ser descompuesto biológicamente. Sin embargo, muchos compuestos biológicos (lignina, celulosa, etc.) son difícilmente degradados por los microorganismos debido a sus características químicas. La biodegradación es un proceso natural, ventajosa no sólo por permitir la eliminación de compuestos nocivos impidiendo su concentración, sino que además es indispensable para el reciclaje de los elementos en la biosfera, permitiendo la restitución de elementos esenciales en la formación y crecimiento de los organismos (carbohidratos, lípidos, proteínas). La descomposición puede llevarse a cabo en presencia de oxigeno (aeróbica) o en su ausencia (anaeróbica). La primera es más completa y libera energía, dióxido de carbono y agua, es la de mayor rendimiento energético. Los procesos anaeróbicos son oxidaciones incompletas y liberan menor energía.

El origen de la materia orgánica que se encuentra en una masa de agua puede ser autóctono oalóctono. El primero consiste en cadáveres de organismos, mudas, excreciones, productos de la senescencia y muerte de plantas acuáticas, secreciones de algas y plantas acuáticas. En las aguas dulces, frecuentemente la materia orgánica proviene de fuentes alóctonas o litorales, transportadas hasta el cuerpo de agua por acción del viento o por la escorrentía y consiste fundamentalmente en hojas, ramas, frutos, polen y materia orgánica disuelta de muy diversos orígenes (fertilizantes, aguas residuales, etc.).

Por el contrario, son volcados al medio compuestos que no pueden ser degradados por los organismos, ya que estos no poseen la batería enzimática capaz de hacerlo, son los compuestos no biodegradables (metales pesados, plaguicidas, compuestos del petróleo). Estos compuestos se acumulan en los tejidos de reserva de los organismos, aumentando su concentración a medida que avanzamos en la red trófica hacia eslabones superiores. Distintos tóxicos actuando simultáneamente pueden atenuar (efecto antagónico) o contrariamente acentuar su efecto (efecto sinérgico) sobre los organismos afectados.

Laura De Cabo

Ver

Biodegradable
Eutrofización
Plantas acuáticas
Demanda biológica de oxígeno
Demanda química de oxígeno
Nutrientes
Ecotoxicología
Metales pesados
Plaguicidas

Bibliografía

 – BRANCO, S.M., 1984. Limnología sanitaria, estudio de la polución de aguas continentales. Monografia cientifica Nro 28, serie Biología, OEA , 119 págs.

– WETZEL, R. 1981. Limnología. Omega. Barcelona, 679 págs.

Fuente: http://www.cricyt.edu.ar/enciclopedia/terminos/Biodegrada.htm

Sistemas de medidas básicos

¿Que es la longitud?

La longitud es la distancia entre 2 puntos.

La longitud es la unidad básica. En el sistema internacional de unidades, se usa el metro

¿Que es el área?

El área es el espacio ocupado según so longitud y su ancho. Es una unidad derivada y en el sistema internacional se usa el metro cuadrado m2

Para calcular las áreas se hace según si son objetos regulares, objetos circulares  objetos irregulares.

¿Que es el volumen?

El volumen de un objeto es la cantidad de espacio que este ocupa. La medida derivada usada es el metro cúbico m3.

Se usan formulas matemáticas para medir volúmenes de objetos regulares

Para medir el volumen de objetos irregulares se usan cilindros de medida, sumergido el objeto en agua y midiendo el espacio que ocupa.

Para medir los líquidos se usa un cilindro.

Para medir los gases se usa un cilindro con agua invertido.

¿Que es la capacidad?

La capacidad es la cantidad de líquido que puede contener un objeto. La capacidad se mide en litros.

¿Que es la masa?

Es la unidad que se usa para medir peso. La masa se mide en Kg.

¿Que es la densidad?

La densidad es la relación entre la masa y el volumen. La densidad es como de concentrada esta la masa en un volumen. Se mide en Kilogramo por metro cúbico Kg/m3 o gramos por centímetro cúbico g/cm3.

¿Que es la temperatura?

La temperatura es la medición del estado térmico de un cuerpo. La temperatura esta relacionada con la cantidad de temperatura que un cuerpo puede absorber.

Los termómetros son usados para medir la temperatura.

¿Que es el tiempo?

La medida del tiempo se usa para medir elel paso de los eventos. Se mide mediante un reloj o otros métodos como el anochecer, las estaciones. La unidad de tiempo en el sistena internacional es el segundo.

 

 

 

¿Que es la materia?

La materia es todo aquello que ocupa un espacio y que tiene masa. Asi pues, todo lo que nos rodea es materia.

Propiedades generales:La materia tiene propiedades comunes: tienen masa, volumen, peso y densidad.

Propiedades específicas: Hay unas características que diferencian un tipo de materia de otra.  El color, la forma, tamaño, textura, dureza, etc..Estas características pueden usarse para identificar y describir cada materia.

 

 

Simbiosis

Liquen «Barbas de chivo».

El término simbiosis (del griego: σύν, syn, ‘con’; y βίωσις, biosis, ‘vivir’) se aplica a la interacción biológica, a la relación estrecha y persistente entre organismos de distintas especies. Los organismos involucrados en la simbiosis son denominados simbiontes.

El botánico alemán Anton de Bary, quien en 1873 (o 1879, según autores) acuñó el término para describir la estrecha relación entre organismos de diferente tipo, definió lasimbiosis como «la vida en conjunción de dos organismos disímiles, normalmente en íntima asociación, y por lo general con efectos benéficos para al menos uno de ellos».1 La definición de simbiosis se encuentra sometida a debate, y el término ha sido aplicado a un amplio rango de interacciones biológicas. Otras fuentes la definen de forma más estrecha, como aquellas relaciones persistentes en las cuales ambos organismos obtienen beneficios, en cuyo caso sería sinónimo de mutualismo.2

La simbiosis suele ser identificada con las relaciones simbióticas mutualistas, que son aquellas en las que todos los simbiontes salen beneficiados. Por analogía, ensociología, simbiosis puede referirse a sociedades y grupos basados en la colectividad y la solidaridad.

Tipos de simbiosis[editar]

La simbiosis puede clasificarse atendiendo a la relación espacial entre los organismos participantes: ectosimbiosis y endosimbiosis. En la ectosimbiosis, el simbionte vive sobre el cuerpo —en el exterior— del organismo anfitrión, incluido el interior de la superficie del recorrido digestivo o el conducto de las glándulas exocrinas. En la endosimbiosis, el simbionte vive o bien en el interior de las células del anfitrión, o bien en el espacio entre éstas.3

Las simbiosis pueden ser clasificadas según sean éstas facultativas u obligatorias, o tambièn distinguiendo si son permanentes o temporales.4

De modo similar, se puede distinguir entre simbiosis de transmisión vertical –en la que existe una transferencia directa de la infección desde los organismos anfitriones a su progenie,5 — y simbiosis de transmisión horizontal, en la que el simbionte es adquirido del medio ambiente en cada generación.6

Desde una perspectiva de los costos y los beneficios que obtienen cada uno de los participantes, las relaciones simbióticas en la naturaleza pueden clasificarse como de mutualismo, comensalismo yparasitismo. En el mutualismo ambas especies se benefician; en el comensalismo la relación es beneficiosa para una de ellas e indiferente para la otra, y en el parasitismo la relación es positiva para una, aunque perjudicial para la otra.

El continuo entre parasitismo, comensalismo y mutualismo[editar]

El criterio teórico para asignar las etiquetas de parasitismo, comensalismo o mutualismo es el efecto neto sobre la aptitud inclusiva del hospedador.7

El parasitismo está profusamente extendido en la naturaleza. En algunos casos puede ser el primer estadio de un proceso continuo que conduciría al mutualismo.

Muchas especies de artrópodos albergan endosimbiontes de transmisión hereditaria. Debido a que la persistencia de estos simbiontes hereditarios depende de modo íntimo de la supervivencia de sus hospedadores, generalmente se ha supuesto que los microorganismos que, con gran eficacia son transmitidos de padres a hijos durante generaciones de hospedadores deberían evolucionar con el tiempo hasta volverse beneficiosos para sus hospedadores. Cada vez está más claro que los simbiontes hereditarios son muy comunes en los artrópodos. Muchos de esos simbiontes son beneficiosos, pero una parte considerable de éstos son deletéreos y, más que ser beneficiosos para sus hospedadores, mantienen relaciones antagonistas con parte de ellos.

Michael E. N. Majerus, Simbiontes hereditarios causantes de efectos deletéreos en los artrópodos.8

En este estadio, el parásito debe atenuar la virulencia contra su hospedador y, entre otras adaptaciones, se desprende de una característica típica de todo organismo –su tendencia a reproducirse geométricamente– auto-regulando esta tendencia;9 paralelamente, el hospedador deberá reaccionar neutralizando los efectos deletéreos de su parásito. «En cualquier momento esas asociaciones pueden disolverse, sus miembros pueden cambiar e incluso destruirse entre sí, o simplemente perder a su simbionte».10

Este primer estadio simbiótico es el más inestable, dado que «el éxito del parasitismo –es decir el éxito del parásito [y también de la simbiosis]– radica en la acomodación y en la supervivencia. El éxito del parásito se mide no por los trastornos que causa a su hospedador sino por su capacidad para adaptarse y para integrarse al medio interno de este último»,11 Se podría llegar a estadios de integración muy elevados en los que, antes de alcanzar una relación mutualista ya se podría estar produciendo transferencia de material genético; por ello señala Margulis que en las relaciones simbióticas son de poca utilidad conceptos como «coste» o «beneficio».12

Grados de integración en los procesos simbióticos[editar]

Ivan Wallin trató de explicar cómo podrían iniciarse las relaciones simbióticas. En 1927, en su libro Symbionticism and the Origin of Species utilizó el término «prototaxis» para explicar el inicio de relaciones simbióticas; para explicar este inicio recurrió a la respuesta innata de células y, en general, de organismos ante la presencia de otros organismos. Wallis usó como ejemplos la tendencia del ratón a huir del gato, la tendencia del tiburón a tragarse al pez, la mosca a poner huevos en los tejidos sanguinolentos de un jabalí. A estas tendencias positivas o negativas las denominó «prototaxis». «La tendencia prototáctica de los heterótrofos a absorber los productos de la fotosíntesis, o bien a ingerir los propios organismos fotosintetizadores –y la resistencia de estos organismos a ser ingeridos– serían reacciones prototácticas que propician la proliferación de eucariotas fotosintéticos. Algas, líquenes, lombrices verdes, corales marrones e hidras verdes constituyen una pequeña parte del resultado de estas relaciones simbióticas».13Atendiendo a la prototaxis de Wallis, se podría decir que la tensión producida por las diferentes reacciones de los organismos ante la presencia de otros organismos –tendencia a «acercarse» y a «alejarse»– explicaría el inicio de las relaciones simbióticas.

Una vez establecida, la relación entre simbiontes podría alcanzar diferentes grados de integración:

  • El grado de menor integración sería aquel en el que los simbiontes establecen una relación de «comportamiento»: vivirían uno junto al otro y ambos habrían aprendido a beneficiarse de su mutua presencia. La fragata portuguesa y los peces pastor o las anémonas y los peces payasos son ejemplos de esos comportamientos simbióticos sutiles.
  • Otro grado que pueden alcanzar las relaciones simbióticas sería el «metabólico»: «Frecuentemente el producto metabólico, el exudado o el residuo de uno de los miembros de la asociación se convierte en alimento para el otro. Probablemente todos los animales verdes que han sido estudiados (tales como el gusano plano o platelminto Convoluta roscoffensis, o la Hydra viridis de los estanques), así como todos los líquenes, estén integrados a este nivel».14
  • Un mayor grado de integración supone aquel en el que por ejemplo las proteínas de uno de los integrantes de la simbiosis se hacen imprescindibles para el otro: «En las plantas de alubias y guisantes encontramos un excelente ejemplo de esta clase de integración. Si arrancas un trébol, una arveja o una planta de judías, verás en sus raíces unas pequeñas protuberancias rosáceas. Se trata de nódulos fijadores de nitrógeno, en cuyo interior medra determinado tipo de bacteria, los rizobios. Otrora bacterias nadadoras con forma de bastoncillo, todas ellas han acabado por convertirse en bacteroideshinchados. Estos bacteroides sobredimensionados, llenos de agujeros, ya no pueden dividirse ni crecer».14
  • El máximo grado de integración y más radical sería aquel en el que estas uniones desembocan en la transferencia de material genético y la consecuente fusión de los simbiontes, conformando a partir de ello un nuevo individuo. Material genético de uno de los simbiontes pasa a integrarse en el genoma del otro, surgiendo un individuo nuevo que integra a sus simbiontes. Este estadio es conocido como «simbiogénesis». Los casos más transcendentales de este tipo de simbiosis extrema fueron los procesos simbiogenéticos que originaron los eucariotas. La capacidad de respirar oxígeno como consecuencia de la adquisición de las mitocondrias propició el origen de los animales, y la capacidad fotosintética adquirida posteriormente con los cloroplastos originó el reino vegetal. En ambos casos, mitocondrias y cloroplastos tienen su origen en bacterias de vida libre. Los descendientes de estas bacterias aún se encuentran entre nosotros.

Los procesos simbióticos, plausiblemente, seguirían estos pasos: en un principio, un individuo entraría en contacto con otro individuo o grupo de individuos, en principio esa relación podría ser parasitaria,15 pero con el tiempo ambos individuos podrían llegar a una relación mutualista, el hospedador encontraría ventajas en las características y especialidades del hospedado. De no llegar a este punto la selección naturalno favorecería esta relación, disminuyendo paulatinamente el número de estos individuos en el conjunto de la población; por el contrario, una relación fructífera se vería favorecida por la selección natural y los individuos implicados proliferarían.

La simbiosis desde la óptica evolutiva podría considerarse como un proceso en el que los simbiontes van estrechando su relación. Dependiendo de las características de la simbiosis y de los simbiontes que la integran, esta relación podría alcanzar su máximo grado de integración: la simbiogénesis.

Ejemplos de simbiosis en la naturaleza[editar]

Muchos corales, así como otros grupos de cnidarios tales como Aiptasia (un género de anémonas de mar), forman una relación simbiótica con una clase de algas, zooxantelas, del género Symbiodinium, undinoflagelado.16 Aiptasia, una plaga conocida entre los aficionados de acuarios de coral, sirven como un valioso organismo modelo en el estudio de la simbiosis cnidarios-algas. Típicamente, cada pólipo alberga una especie de alga. A través de la fotosíntesis, estos proporcionan energía al coral, y ayudan en la calcificación.17 Hasta un 30% del tejido de un pólipo puede ser material vegetal.16
Muchos organismos presentan asociaciones simbióticas con bacterias que realizan quimiosíntesis, siendo los primeros en descubrirse en los años 1980 los gusanos tubícolas gigantes de las fuentes hidrotermales del océano profundo.

Importancia de la simbiosis en la naturaleza[editar]

La simbiosis, el sistema en el cual miembros de especies diferentes viven en contacto físico, es un concepto arcano, un término biológico especializado que nos sorprende. Esto se debe a lo poco conscientes que somos de su abundancia. No son sólo nuestras pestañas e intestinos los que están abarrotados de simbiontes animales y bacterianos; si uno mira en su jardín o en el parque del vecindario los simbiontes quizá no sean obvios pero están omnipresentes. El trébol y la vicia, dos hierbas comunes, tienen bolitas en sus raíces. Son bacterias fijadoras de nitrógeno esenciales para su sano crecimiento en suelos pobres en este elemento. Tomemos después los árboles, el arce, el roble y el nogal americano; entretejidos en sus raíces hay del orden de trescientos hongos simbiontes diferentes: las micorrizas que nosotros podemos observar en forma de setas. O contemplemos un perro, normalmente incapaz de percatarse de los gusanos simbióticos que viven en sus intestinos.

Lynn Margulis, Planeta simbiótico.18

Un ejemplo de simbiosis mutua entre un pez payaso que nada entre lostentáculos de Anémona. Ese pezprotege su territorio de otros peces comedores de la anémona y a cambio los tentáculos de la anémona le protegen de otros depredadores.19

Un ejemplo típico de «simbiosis de comportamiento» es la relación entre la anémona de mar y el cangrejo ermitaño: el cangrejo «ofrece» desplazamiento a la anémona y ésta le ofrece protección con sus tentáculos venenosos. Otro ejemplo es el del gobio de Luther, un pez, y una gamba ciega. La gamba excava una madriguera con sus fuertes patas y permite que el pez la ocupe también. A cambio, éste actúa como lazarillo, guiando a la gamba en la búsqueda de alimento. La gamba toca con sus antenas la cola del pez y éste la mueve cuando detecta algún peligro: en ese caso, los dos se retiran hacia la madriguera. También es importante la micorriza como asociación simbiótica.

Diferentes grados de integración simbiótica lo representan las termitas y las comunidades de bacterias alojadas en su aparato digestivo y que les permite digerir la madera. En diversas especies, el grado de integración genética es también diferente. Los rumiantes, igualmente, cuentan con comunidades de microorganismos que les permite digerir la celulosa de las gramíneas. Nosotros, la especie humana, estamos constituidos por numerosas comunidades de bacterias; el 10% de nuestro peso en seco corresponde a esos microorganismos que mantienen diferentes relaciones simbióticas con nosotros.20 También, 250 de nuestros genes corresponde a material genético procedente de bacterias.21

Simbiosis y novedad biológica[editar]

Existe novedad biológica cuando un individuo adquiere nuevas características que a su vez son heredadas por sus descendientes.

La adaptación mutua de los simbiontes supone una transformación de ambos que altera sus características y pueden observarse estables pasadas generaciones. Aquellas en las que pueda probarse que son hereditarias deberán considerarse novedades biológicas.22

También, los procesos simbióticos serían fuente directa de novedad biológica en aquellos casos en los que se produce transferencia genética; los genes o conjuntos de genes se transmiten horizontalmenteentre simbiontes dotándoles de nuevas características que serían hereditarias. La simbiogénesis sería la fuente de novedad biológica más radical mediante esa transferencia horizontal de genes, resultando de ella un nuevo individuo con los simbiontes formando parte de la nueva individualidad.

Nos es imposible asistir al proceso que siguen las relaciones simbióticas en la naturaleza, son procesos que podrían abarcar decenas de miles de años. Kwang Jeon, del Departamento de Zoología de la Universidad de Tennessee (Estados Unidos) pudo, fortuitamente, reproducir, en parte, uno de estos procesos.

En el transcurso de un experimento con amebas observó cómo en uno de los lotes las amebas iban enfermando y muriendo. Observadas bajo el microscopio pudo observar que estaban infectadas por bacterias en forma de bacilo. Una pequeña proporción logró sobrevivir, eran amebas frágiles, muy sensibles a los cambios ambientales. Durante cinco años, Jeon, cuidó a estas amebas infectadas logrando que una proporción de ellas sobreviviera y se reprodujera. Pasados diez años las amebas infectadas vivían y se reproducían con total normalidad. En este punto, mediante diversos experimentos pudo observar que las amebas ya no lograban sobrevivir sin sus bacterias. En el proceso, la comunidad de bacterias en cada ameba, que en un principio se había contabilizado en unas 100.000, se había auto regulado y descendido a 40.000 y «las amebas de Jeon morían por la acción de la penicilina, que se adhería a la pared celular de las bacterias que aquellas tenían en su interior y destruían la población interdependiente que es la célula. El pacto entre las bacterias y las amebas ha llegado a ser tan íntimo y fuerte que la muerte de uno de los miembros de la alianza significa la muerte de ambos».23

Este trabajo de laboratorio podría considerarse demostrativo de que la simbiosis genera novedad biológica. Otro trabajo de laboratorio, en este caso el de Theodore Dobzhansky con Drosophila (mosca de la fruta) sometió a dos grupos de Drosophila a ambientes diferentes. Tras dos años de reproducirse intensamente, estando sometidas a esos diferentes ambientales, se propició un diferencial en el número de sus simbiontes bacterianos de un grupo a otro. El resultado mostró que la fertilidad inter-grupos disminuyó. Los individuos eran plenamente fértiles con individuos de su mismo grupo, pero la fertilidad disminuyó entre individuos de diferente grupo. Sostiene Margulis, que tal disminución de la fertilidad expresa el inicio de aislamiento genético y, por ende, un inicio de especiación.24

El paso de procariotas a eucariotas ha significado uno de los más importantes hitos en la evolución biológica. La eclosión de los eucariotas, con la nueva complejidad adquirida, posibilitó su evolución hacia muy diversas y complejas formas que hoy constituyen cuatro de los cinco reinos en los que se clasifica la vida: protistas, hongos, animales y plantas son eucariotas (el reino no incluido lo componen las bacterias, origen de las eucariotas). Este paso no habría sido posible de no haber entrado en relación simbiótica diferentes bacterias. Margulis describe el origen de las eucariotas mediante sucesivas relaciones simbióticas entre diferentes bacterias que desembocaron en la más extrema relación simbiótica: la simbiogénesis.

Simbiogénesis[editar]

Los casos de simbiogénesis más impactantes en la evolución, y más documentados, son aquellos que describen el origen de las células eucariotas. De no haberse producido ese hito en la evolución no existiríamos ni los protistas, ni los hongos, ni los animales, ni las plantas; probablemente la vida hoy se limitaría a un conglomerado de bacterias.

En 1883, el biólogo alemán Andreas Schimper propuso que la capacidad fotosintética de las células vegetales podía proceder de cianobacterias aún presentes en la naturaleza y con iguales capacidades. A principios del siglo XX la escuela rusa (fue Konstantin Merezhkousky quien acuño el término Simbiogénesis) y posteriormente el biólogo francés Paul Portier y el norteamericano Ivan Wallin propusieron que el origen de las eucariotas se encontraba en procesos simbióticos. Margulis, rescatando estos trabajos olvidados y minusvalorados describió este paso mediante una sucesión de estos procesos simbióticos. Aunque el primer paso (la adquisición de espiroquetas como responsables de la motilidad de estas células) aún hoy es discutido, logró demostrar que las mitocondrias (responsables de su capacidad aeróbica y origen del reino animal) y los cloroplastos (origen de la capacidad fotosintética y del reino vegetal) procedían de bacterias de vida libre implicadas en procesos simbióticos.

Hipótesis simbiogenética[editar]

Sin embargo, Margulis fue más allá del proceso de aparición de las células eucariotas y también postuló hipótesis más controvertidas.

Lynn Margulis, después de formular en 1967 la teoría de la endosimbiosis seriada en la que se describe el origen de los eucariotas mediante sucesivos procesos simbiogenéticos, una vez demostrada la acción de la simbiogénesis en este origen,25 defiende que esos procesos son generalizados en la naturaleza, siendo la impulsora de la Teoría simbiogenética que destaca el papel de la simbiogénesis en la evolución, considerando a los procesos simbigenéticos la principal fuente de novedad biológica: «La simbiosis, la unión de distintos organismos para formar nuevos colectivos, ha resultado ser la más importante fuerza de cambio sobre la Tierra».26

Para defender su hipótesis Margulis indicó que desde finales del siglo XIX para la escuela rusa (Konstantín Merezhkovski, Andrey Faminstyn y Borís Kozo-Polianski) «la simbiogénesis era considerada como crucial para la generación de novedad biológica. La bibliografía rusa, interpretada por el historiador de la ciencia Liya N. Khakhina, no estuvo disponible en inglés hasta el año 1922. Fueron necesarias dos generaciones de académicos para resumir la gran bibliografía de los botánicos rusos. Parece hoy como si esta bibliografía fuera ignorada por esta misma razón. La literatura antigua escrita por botánicos rusos carece de atractivo para el mercado anglófono».27

La presencia de 250 genes en nuestro ADN, genes en los que se puede identificar su origen bacteriano, podrían ser los vestigios de recientes procesos simbióticos que culminaron en transferencia genética y, consecuentemente, significaría novedad biológica. Igualmente, las múltiples comunidades de microorganismos que nos constituyen, podrían desembocar en futuros procesos simbiogenéticos, pasando, la información genética de estos microorganismos a formar parte de nuestro genoma.28

Entre las numerosas citas de Margulis sobre su hipótesis destacan:

Los seres vivos desafían a una definición precisa. Luchan, se alimentan, danzan, se aparean y mueren. En la base de la creatividad de todas las formas de vida familiares de gran tamaño, la simbiosis genera novedad. Reúne diferentes formas de vida, siempre por alguna razón. Con frecuencia, el hambre une al depredador con la presa, o a la boca con la bacteria fotosintética o la víctima algal. La simbiogénesis reúne a individuos diferentes para crear entidades más grandes y complejas. Las formas de vida simbiogenéticas serían incluso más improbables que sus inverosímiles «progenitores». Los «individuos» permanentemente se fusionan y regulan su reproducción. Generan nuevas poblaciones que se convierten en individuos simbióticos multiunitarios nuevos, los cuales se convierten en «nuevos individuos» en niveles más amplios e inclusivos de integración. La simbiosis no es un fenómeno marginal o raro. Es natural y común. Habitamos un mundo simbiótico.

Lynn Margulis, Planeta simbiótico.29

La fuerza creativa de la simbiogénesis produjo células eucariotas a partir de bacterias. Por consiguiente, todos los organismos superiores —protoctistas, hongos, animales y plantas— se originaron simbiogenéticamente. Sin embargo, la creación de novedad por medio de la simbiosis no acabó con la evolución de las primeras células nucleadas, sino que la simbiosis sigue presente por doquier. Son numerosos los ejemplos de evolución por simbiosis que asombran por su belleza.

Margulis, Sagan, Captando genomas.30

Otro ejemplo de investigación reciente sobre simbiosis indica que la transición de las algas verdes a las plantas terrestres se hizo a partir de la unión de genomas (material genético) de un hongo con algún ancestro de alga verde. Los líquenes son productos de simbiosis muy bien conocidos. Todos ellos son hongos en simbiosis con cianobacterias u hongos en simbiosis con algas verdes. Los dos tipos de vida —foto-sintética y heterótrofa— se entremezclan para formar un nuevo organismo con aspecto de planta que puede alcanzar gran longevidad: el liquen.

Lynn Margulis, Dorion Sagan, Microcosmos.31

Los científicos han descubierto que las bacterias, además de ser las unidades básicas estructurales de la vida, también se encuentran en todos los demás seres que existen en la Tierra, para los que son indispensables. Sin ellas, no tendríamos aire para respirar, nuestro alimento carecería de nitrógeno y no habría suelos donde cultivar nuestras cosechas. Sin los microorganismos, los procesos esenciales para la vida se pararían lentamente y la Tierra sería tan estéril como Venus y Marte. Los microorganismos no han quedado rezagados en la escala evolutiva; al contrario, nos rodean por todas partes y forman parte de nosotros. Además, el nuevo conocimiento de la biología altera la visión que muestra la evolución como una competición continuada y sanguinaria entre individuos y especies. La vida no conquistó el planeta mediante combates, sino gracias a la cooperación. Las formas de vida se multiplicaron y se hicieron más complejas asociándose a otras, no matándolas.

Lynn Margulis, Una revolución en la evolución.32

Todo ser vivo debe ser contemplado como un microcosmos, un pequeño universo formado por una multitud de organismos inconcebiblemente diminutos, con capacidad para propagarse ellos mismos, tan numerosos como las estrellas en el cielo».33

Margulis postulaba en este ámbito, que se acepta actualmente que las relaciones entre organismos se corresponde con un juego de suma cero en el que uno gana a costa de lo que pierde el otro. La metáfora de las cuñas descrita por Darwin, para describir esta relación entre organismos, ejemplifica ese modelo: la naturaleza es representada por una superficie limitada completamente ocupada por cuñas insertadas en ella. Al golpear sobre una de las cuñas y lograr que ésta se inserte más, otra cuña sale desplazada hacia el exterior. La simbiosis contradice estos modelos. No se asimila a un juego de suma cero en el que uno gana y otro pierde, en el caso de la simbiosis ambos ganan;34 y tampoco estas relaciones tienen necesariamente que prosperar a costa de otros individuos (en el caso de las eucariotas con la adquisición de la mitocondrias capaces de metabolizar el oxígeno no prosperaron a costa del resto de las bacterias, por ejemplo, a costa de las bacterias metabilizadoras de azufre. El número de bacterias siguió prosperando a pesar o favorecidas por la gran expansión de las eucariotas), las relaciones simbióticas son relaciones sinérgicas en las que los individuos que aprenden a convivir mutuamente se benefician de un efecto multiplicador.35

El liquen, según Margulis, sería otro ejemplo bien establecido de simbiogénesis. Según postula, sus características permiten que se reconozca perfectamente su origen simbiogenético: los respectivos tamaños de lo que fueron sus simbiontes no son excesivamente discrepantes y observado al microscopio pueden reconocerse a estos simbiontes que intervinieron en la fusión.

Los líquenes nos proporcionan un ejemplo característico de simbiogénesis. Es más, el individuo liquen es algo diferente de sus dos componentes. No es ni un alga verde o una cianobacteria, ni un hongo. Es un liquen. Los líquenes, novedades evolutivas surgidas por medio de la adquisición de genomas de alga o de cianobacteria, tomaron su propio camino y exhiben características distintas a las de sus antepasados. Aunque estudiados tradicionalmente dentro de la botánica, los líquenes han sido fundamentales para los conceptos de simbiosis y simbiogénesis en el pensamiento evolutivo, a pesar de lo cual su naturaleza simbiótica ha hecho que se los considerara como fenómenos evolutivos marginales. Tal vez hayan sido aceptados como un ejemplo del poder de la simbiogénesis para generar novedad evolutiva, debido únicamente a que ambos asociados son del mismo tamaño. Tanto las algas como los hongos pueden observarse con facilidad, simplemente con la ayuda de un microscopio de pocos aumentos, de modo que no es posible estudiar las unas sin estudiar simultáneamente los otros. En cambio, en algunos animales verdes (como en el caso de la especie de lombriz plana Convoluta roscoffensis) los respectivos tamaños de los componentes difieren enormemente. La lombriz mide centímetros, mientras que los diminutos organismos fotosintéticos —las algas— son microscópicos. Tales discrepancias de tamaño hacen que, tanto la simbiosis como la correspondiente simbiogénesis, resulten menos evidentes.

Lynn Margulis, Dorion Sagan, Captando genomas.36

Sin embargo los líquenes no presentan un proceso de intercambio genético entre ellos (una simbiogénesis); por lo que este ejemplo sería solo un simple caso de simbiosis.

Críticas a la hipótesis simbiogenética[editar]

No obstante, desde el la comunidad científica, la cual actualmente acepta la teoría de la Síntesis evolutiva moderna. según el cual los errores en la replicación del ADN son la principal causa de novedad biológica, estos casos de simbiogénesis se consideran como casos esporádicos y no significativos.37 Aunque es difícil encontrar publicadas críticas a la propuesta simbiogenética de Lynn Margulis, ésta es rechazada por numerosos especialistas en el campo de la evolución que al día de hoy consideran satisfactoria la actual teoría de la Síntesis evolutiva moderna.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Volver arriba de Bary, H.A. Die Erscheinung der Symbiose (Karl J. Trubner, Strasburg, 1879) citado en inglés en Relman, D.A. “Till death do us part”: coming to terms with symbiotic relationships. Nature Reviews Microbiology 6, 721-724 (2008)
  2. Volver arriba Douglas, Angela E. (2010). The symbiotic habit (en inglés). New Jersey: Princeton University Press. ISBN 978-0-691-11341-8.
  3. Volver arriba Starr, M. P. (1975). «A generalized scheme for classifying organismic associations» (en inglés). Symposia of the Society for Experimental Biology 29:  pp. 1-20.
  4. Volver arriba Matsuda, Hiroyuki; Shimada, Masakazu (1993). «Cost-benefit model for the evolution of symbiosis». En Kawanabe, Hiroya; Cohen, Joel E.; Iwasaki, Keiji. Mutualism and community organization (en inglés). Oxford; New York; Tokyo: Oxford University Press. pp. 228–238.
  5. Volver arriba Yamamura, Norio (1993). «Vertical transmission and evolution of mutualism from parasitism» (en inglés).Theoretical Population Biology 44:  pp. 95-109.
  6. Volver arriba Bright, Monika; Bulgheresi, Silvia (2010). «A complex journey: transmission of microbial symbionts» (en inglés).Nature Microbiology Reviews 8:  pp. 218-230.
  7. Volver arriba Ewald, Paul W. (1987). «Transmission modes and evolution of the parasitism-mutualism continuum» (en inglés).Annals of the New York Academy of Sciences 503:  pp. 295-306.
  8. Volver arriba Boletín de la S.E.A.. n° 26, 1999 : 777-806.
  9. Volver arriba Más adelante se hace referencia a la autorregulación observada por Kwang Jeon en uno de sus trabajos de laboratorio donde bacterias parásitas en amebas reducen su población de 100.000 a 40.000 transcurridos varios años de relación simbiótica. Véase Jeon, K. W. (1972). «Development of cellular dependence in infective organisms: Microsurgical studies in amoebas» (en inglés). Science 176:  pp. 1122-1123.
  10. Volver arriba «Los resultados de la interacción de organismos vivos muy distintos no son plenamente predecibles», Margulis (2003a), p. 132.
  11. Volver arriba «Desde el punto de vista inmunológico, el parasitismo puede considerarse un éxito si el parásito se integra en el hospedador de manera que no se lo considere exógeno». Sánchez Acedo, 2000, pp.58-59.
  12. Volver arriba Margulis (2003a), p.132.
  13. Volver arriba Margulis, Sagan, 2003, p. 141.
  14. Saltar a:a b Margulis, Sagan, 2003, p. 144.
  15. Volver arriba

    El parasitismo es una de las modalidades de asociación de los seres vivos, es decir de simbiosis, como mecanismo básico por el cual se crearon y diferenciaron los eucariotas. Como dice Poulin (1996), los parásitos representan una historia de vida fascinante teniendo en cuenta por una parte su tremenda variabilidad, su tamaño desde organismos microscópicos hasta macroscópicos, su localización, el desarrollo en órganos diversos, las múltiples formas de reproducción y las variadas migraciones intra y extraorgánicas, a las que se ven sometidos con el único fin de mantener la especie. Esta variabilidad es el resultado de una adaptación genotípica y fenotípica.

    Poulin, R. The evolution of life history strategies in Parasitic Animals. Advances in Parasitology, 37: 107-134. 1996. En Sánchez Acedo (2000)
  16. Saltar a:a b Murphy, Richard C. (2002). Coral Reefs: Cities Under The Seas (en inglés). The Darwin Press, Inc. ISBN 0-87850-138-X.
  17. Volver arriba Madl, P. and Yip, M. (2000). «Field Excursion to Milne Bay Province – Papua New Guinea». Consultado el 31 de marzo de 2006.
  18. Volver arriba P. 15-16.
  19. Volver arriba Lee, 2003
  20. Volver arriba

    De igual manera, las vacas no pueden digerir la celulosa de la hierba, ni las termitas la que procede de la madera, sin las comunidades microbianas que se alojan en el aparato digestivo, tanto de los rumiantes como de las termitas. Un diez por ciento, como mínimo, del peso seco de nuestro cuerpo corresponde a bacterias, algunas de las cuales son esenciales para nuestra vida, a pesar de que no sean parte congénita de nuestro organismo.

    Margulis, Sagan, 1995, p. 53.
  21. Volver arriba Margulis, Sagan, 2003, p.117.
  22. Volver arriba

    El análisis del parasitismo nos induce a pensar que éste nació probablemente de forma diferente en los distintos grupos conocidos actualmente aunque en todos los casos se trata de una asociación que se ha desarrollado gracias a la adaptación que se ha producido entre los dos asociados, el parásito por un lado y el hospedador por otro logrando un equilibrio en dicha relación.

    Sánchez Acedo, 2000, p. 60.
  23. Volver arriba Margulis, Sagan, 1995, p. 139.
  24. Volver arriba

    El aislamiento reproductivo constituye, por supuesto, uno de los elementos clave de la especiación. El concepto de que el aislamiento reproductivo —y por consiguiente la especiación incipiente— pueda ser inducido por la presencia de simbiontes microbianos no es nuevo en la bibliografía biológica. La idea fue bien argumentada por Theodore Dobzhansky y sus colegas, que se dedicaron al estudio de la Drosophila en poblaciones en cautiverio. Aparearon moscas de la fruta que habían sido sometidas a diferentes temperaturas (frío y calor) durante un par de años. Los apareamientos anteriores habían sido plenamente fértiles, pero al aparear luego a moscas criadas en el frío con otras criadas en el calor, los resultados fueron menos fértiles. La causa probable de esta merma en la fertilidad era la presencia de micoplasmas (bacterias sin paredes celulares) en las condiciones de frío, así como la pérdida de este invasor de tejidos a temperaturas superiores en las poblaciones incubadas con calor. Nardon, Heddi y muchos otros autores han documentado esta misma observación: si macho y hembra de la misma especie llevan en sus tejidos las mismas bacterias, su apareamiento produce descendencia fértil normal, los problemas comienzan cuando un miembro de la pareja las lleva y el otro no. Dobzhansky y los demás, aun estando en lo cierto, nunca fueron suficientemente explícitos. Tomaron nota de la presencia y la ausencia de la bacteria, así como de sus efectos sobre la fertilidad, pero nunca llegaron a elevar esta observación a la categoría de mecanismo general de promoción de la especiación. Cuando los micoplasmas o las proteobacterias eran adquiridos por uno de los dos géneros de insectos, impidiendo la fertilidad normal a menos que el otro insecto incorporara también el nuevo microbio, las consecuencias eran el «aislamiento reproductivo» y la especiación.

    Margulis, Sagan, 2003, p. 137.
  25. Volver arriba

    Hoy en día existen pruebas concluyentes a favor de la teoría de que la célula eucariota moderna evolucionó en etapas mediante la incorporación estable de las bacterias. Diferentes aportaciones justifican el origen de los croroplastos y las mitocondrias a partir de éstas.

    Isabel Esteve, Discurso de presentación de Lynn Margulis en el acto de investidura doctora honoris causa UAB.
  26. Volver arriba Margulis, Dorion, 1995, p. 52.
  27. Volver arriba Margulis, Sagan, 2003, p. 142.
  28. Volver arriba

    Un diez por ciento, como mínimo, del peso seco de nuestro cuerpo corresponde a bacterias, algunas de las cuales son esenciales para nuestra vida, a pesar de que no sean parte congénita de nuestro organismo. Esa coexistencia no es un mero capricho de la naturaleza, sino que constituye la misma esencia de la evolución. Si dejásemos proseguir la evolución durante algunos millones de años más, esos microorganismos que producen vitamina B12 en nuestro intestino podrían llegar a formar parte de nuestras propias células. Un agregado de células especializadas puede convertirse en un órgano.

    Margulis, Sagan, 1997, pp. 53-54.
  29. Volver arriba Margulis, 2002, p. 18.
  30. Volver arriba Margulis, Sagan, 2003, p.90.
  31. Volver arriba Margulis, Sagan, 1995, p. 26
  32. Volver arriba Margulis 2003, p. 110.
  33. Volver arriba Margulis, Sagan, 1995, p. 52.
  34. Volver arriba

    La vida en la Tierra no es de ninguna manera un juego en el cual algunos organismos ganan y otros pierden. Es lo que en el campo matemático de la teoría del juego se conoce como un juego «de suma no cero».

    Margulis, Sagan, 1995, p. 140.
  35. Volver arriba

    Con el tiempo, estas poblaciones de bacterias que habían evolucionado conjuntamente [primeras eucariotas] se convirtieron en comunidades de microorganismos con una interdependencia tan arraigada que llegaron a ser, a efectos prácticos, organismos individuales estables (protistas). La vida había dado otro paso más hacia adelante, hacia el sinergismo de la simbiosis, dejando atrás el entramado de la libre transferencia genética. Se mezclaron organismos separados, creando nuevas unidades que eran superiores a la suma de sus componentes. Margulis, Sagan, 1995, p. 135.

  36. Volver arriba Margulis, Sagan, 2003, p. 38.
  37. Volver arriba

    Pero estas excepciones funcionan más como «confirmadoras de la regla» que como invalidadoras. Los casos más extendidos, incluido el origen de orgánulos celulares por endosimbiosis, representan episodios «congelados» de la historia, no la construcción activa y actual de individuos evolutivos por amalgamamiento de líneas genealógicas separadas.

    Goul, 2004, p.714.

Bibliografía[editar]

  • Margulis, Lynn; Dorion Sagan (1995). Microcosmos: Cuatro mil millones de años de evolución desde nuestros ancestros microbianos. Lewis Thomas, Ricard Guerrero (trad.) (2ª ed. edición). Tusquets Editores. pp. 317 páginas. ISBN 9788472238428. Texto « URL

» ignorado (ayuda);

  • Margulis, Lynn (2002). Planeta Simbiótico. Un nuevo punto de vista sobre la evolución. Victoria Laporta Gonzalo (trad.). Madrid: Editorial Debate. Texto « URL

» ignorado (ayuda)

  • Margulis, Lynn; Dorion Sagan (2003). Captando Genomas. Una teoría sobre el origen de las especies. Ernst Mayr (prólogo). David Sempau (trad.) (1ª edición). Barcelona: Editorial Kairós. ISBN 84-7245-551-3.Texto « URL

» ignorado (ayuda);

Enlaces externos[editar]

La desintegración

Los vegetales podrían terminar con los recursos del suelo al cabo de cierto tiempo; además, los cadáveres, excrementos, residuos, etc., podrían ir envenenando poco a poco el ecosistema. Estas son dos dificultades que los ecosistemas deben resolver para perdurar. Disponen de un buen método: la existencia de organismos descomponedores, especialmente en sus suelos, pero también en el agua o en los fondos acuáticos.

Descomponer es desintegrar, desordenar las uniones entre átomos y moléculas existentes en los restos de organismos. Al desorganizarlos, quedan libres y pasan de nuevo a ser parte del suelo, recuperándose así para un nuevo uso. Los hongos son algunos de ellos.

Los procesos de descomposición les proporcionan, además, cierta cantidad de energía, liberada al romperse dichas uniones entre átomos, la cual es suficiente para que vivan esos microbios. Existen otros muchos que no necesitan el oxígeno para vivir, sino que descomponen la materia orgánica (restos de seres vivos) en su ausencia; se les denomina anaerobios fermentadores. Por ejemplo, las bacterias del yogur o del queso son de este tipo.

Se cierran así los ciclos de uso de todos los elementos químicos que forman parte de los seres vivos de los ecosistemas. Prácticamente, toda la materia se recicla dentro de ellos. No se necesitan nuevas materias, porque tampoco se pierden. Es un constante trasiego desde el biotopo hasta la biocenosis y viceversa.

Fuente:http://marisoned.wordpress.com/c-flujo-de-energia-y-materia/la-desintegracion/

Bioregión

El concepto de “bioregión” ofrece una nueva mirada al territorio. Permite incorporar aspectos sociales y económicos con el contexto ecológico. De esta manera, el concepto de bioregión se ha desarrollado bajo diferentes miradas conceptuales y distintas prácticas, incorporando propuestas de desarrollo económico preocupadas por la conservación del ambiente y por elevar la calidad de vida de las comunidades locales. En algunos países se ha desarrollado un movimiento ciudadano “bioregional”. Bioregionalismo.com apunta a ser un espacio de intercambio y difusión de esas prácticas y esos marcos conceptuales.

Fuente:http://www.bioregionalismo.com/

Biocenosis

Una biocenosis (también llamada comunidad biótica, ecológica o simplemente comunidad) es el conjunto de organismos de todas las especies que coexisten en un espacio definido llamado biotopo que ofrece las condiciones ambientales necesarias para su supervivencia.

Puede dividirse en fitocenosis, que es el conjunto de especies vegetales, zoocenosis (conjunto de animales) y microbiocenosis (conjunto de microorganismos). Un ecosistema, según la definición original de Tansley (1935), está formado por la biocenosis junto con su ambiente físico o biotopo. El campo cultivado es la agrobiocenosis que, junto con su entorno físico-químico (biotopo) forman un agrosistema.
El término biocenosis fue acuñado en 1877 por Karl Möbius, quien subrayaba así la necesidad de enfocar la atención no en el individuo sino en el conjunto de individuos.
En otras palabras es una comunidad o conjunto de poblaciones de diferentes especies, que habitan una zona geográfica determinada y se ve influenciada por factores físicos como la luz, la temperatura, la humedad, etc.
Contenido [ocultar]
1 Comunidad biológica
2 Sucesión ecológica en las comunidades
3 Distribución
4 Factores que la regulan
5 Referencias
6 Véase también
[editar]Comunidad biológica

Término biológico que hace referencia a los seres vivos presentes en un ecosistema. Podría definirse como el conjunto de poblaciones biológicas que comparten un área determinada y difieren en el tiempo. Una comunidad puede ser definida a cualquier nivel taxonómico o funcional y escala geográfica. De igual modo podemos hablar de la comunidad de microorganismos del intestino de un herbívoro, de la de mamíferos marinos del océano Atlántico o de la de depredadores de las sabanas de África oriental. Para las comunidades extintas, que conocemos por sus fósiles, se utilizan los términos paleobiocenosis o paleocomunidad.
A gran escala geográfica el principal factor que determina el tipo de comunidades es el clima, mientras que a menor escala resulta más difícil encontrar cuál o cuáles son los factores que explicarían los agrupamientos de especies. Uno de los primeros objetivos que persigue un ecólogo es conocer la composición de una comunidad y su estructura, entendiendo ésta como el conjunto de relaciones que existen entre las diferentes especies entre sí y con el medio en el que viven. Existen varias maneras de caracterizar una comunidad, la más adecuada sería aquélla que considerase tanto la composición de especies como el número de individuos de cada una de ellas. Sin embargo, no todas las especies tienen la misma importancia dentro de una comunidad; se conocen como especies clave o dominantes aquéllas que si desaparecieran provocarían un profundo cambio en la comunidad, pues sobre ellas se articula la comunidad entera.
Las comunidades pueden sufrir cambios en el tiempo llamados sucesiones; estas transformaciones suelen ser lentas y conducen a cambios en la composición o en las poblaciones de las especies.
A veces resulta difícil delimitar, en la naturaleza, una frontera que separe comunidades distintas y en muchos casos lo que se observa es una gradación progresiva desde una comunidad a otra. Las áreas de transición que aparecen entre dos comunidades totalmente diferenciadas se llaman ecotonos y son especialmente ricas en especies.
[editar]Sucesión ecológica en las comunidades

Ninguna comunidad es permanente; algunas cambian bruscamente, otras persisten durante años o siglos. Típicamente en cualquier lugar, existe una secuencia o sucesión de comunidades: en primer lugar existe una fase exploradora, luego cambian gradualmente, maduran (estos cambios no son reversibles) y finalmente llega una fase relativamente estable, el clímax.
En la sucesión de comunidades primero se dan pequeños cambios llamados microsucesiones que en forma progresiva vienen a conformar la sucesión principal. Las sucesiones se dan por cambios en los factores abióticos (humedad, temperatura, movimientos orogénicos, deshielos, etc.) o por la llegada o introducción de organismos foráneos u oportunistas que originan una serie de competencias con las especies autóctonas y en la que se impone la más adaptada, por esto las sucesiones están relacionadas con la evolución de las especies. Cuando una comunidad natural se destruye por causas naturales o por intervención humana y el área donde previamente estuvieron es ocupada por otra; decimos que ha ocurrido una sucesión secundaria.
Un ejemplo claro es la sucesión lago – estanque – pantano – prado que se observan en muchas áreas ocupadas por antiguas glaciaciones.
El principio de la sucesión ecológica tiene importancia práctica para el hombre. Cualquier campo que sea arado y luego abandonado presenta una secuencia de vegetaciones sucesivas y con ellas especies animales diferentes para cada secuencia de vegetales. Todo cambio en los caracteres físicos o biológicos del ambiente afectará evidentemente a todas las especies, poblaciones y comunidades en distinto grado.
[editar]Distribución

Ninguna especie animal se halla uniformemente distribuida por toda la Tierra, sino que ocupa un área de distribución. La extensión completa en tierra o en el agua en que se presenta una especie se denomina distribución geográfica; y la clase de ambiente en que, vive su distribución ecológica. La distribución geológica de una especie depende de su existencia en el pasado. El estudio de la distribución de los animales y plantas y de los factores que sobre ellas influyen es el objeto de estudio de la zoogeografía y fitogeografía. Las comunidades vegetales dominantes en su estado clímax tiene una fisonomía distinta a la de otras comunidades de plantas, las cuales a su vez determinan el tipo de comunidades de animales. Las condiciones edáficas, atmosféricas o hídricas especiales son las que determinan una «zona de vida» (clasificación de Holdridge que es válida sólo para los continentes) y cada zona de vida posee un tipo distinto de comunidad, por tanto podemos deducir que las comunidades se distribuyen en estas zonas de vida (desiertos, estepas, bosques, tundras y páramos con sus respectivas variantes) y están adaptadas a las condiciones abióticas que imperan en ellas (esta clasificación no incluye a los microclimas ni a otros casos excepcionales).
[editar]Factores que la regulan

Los factores externos que limitan la distribución se denominan barreras. Entre éstas se hallan:
Barreras físicas, como la tierra para los animales acuáticos, y el agua para la mayor parte de los animales terrestres o la variación de las características del suelo y del agua.
Barreras climáticas, como la temperatura (media, estacional o extrema), la humedad (relativa, media, anual o mensual), etc.
Barreras biológicas, como la ausencia del alimento apropiado o la presencia de competidores eficaces, enemigos, enfermedades, etc.
Estas barreras de transición entre dos o más comunidades diversas se denominan ecotonos, este límite es una zona de unión que puede ser escasa o de una extensión lineal considerable, pero en todo caso es más angosta que las áreas de las comunidades adyacentes. Un ecotono suele contener a los organismos de cada una de las comunidades y además organismos que son característicos de la comunidad ecotonal, por lo que se dice que éstas comunidades son muy ricas en diversidad y que caracterizan a un lugar determinado. La tendencia hacia una diversidad y densidad aumentada en las uniones de las comunidades se denomina efecto de borde.
Cada especie de planta o animal tiene un límite de tolerancia -máximo o mínimo- a cada factor de su ambiente. En las plantas la tolerancia a los venenos del suelo o del alimento puede ser estrecha, mientras que a las diferentes longitudes de onda del espectro que utiliza para la fotosíntesis es amplia. Los cambios de un factor más allá de los límites de tolerancia tiene como consecuencia la migración o la muerte, o la sobrevivencia de sólo los individuos mejor adaptados; tolerantes a las condiciones alteradas. La distribución de las comunidades está limitada por la suma total de influencias externas, muchas de las cuales son interdependientes. No obstante, la distribución y el equilibrio de una población están sujetos en último término a la ley del mínimo de Liebig, pues está limitada por el factor esencial que se presenta en cantidad menor o por alguna fase o condición crítica para la cual la especie tiene poca latitud de adaptación. Las ostras, por ejemplo, pueden vivir en aguas de distinta salinidad, pero solamente se reproducen si la temperatura pasa de un cierto mínimo.
Puede encontrarse contradicción entre el apego de los animales a sus territorios y sus desplazamientos. Pero puede verse también la unidad: la migración es un medio muy importante de mantener las correlaciones del organismo con el medio ambiente. Estas migraciones en algunas ocasiones alteran una comunidad cuando la especie migradora decide establecerse en el área de migración originándose otra forma de distribución y sucesión.
[editar]Referencias

Storer, T.I. Zoología General. Ediciones Omega S.A. Barcelona España. Tercera edición pp. 273 al 312
Weisz, Paul B. Biología. Ediciones Omega S. A. Barcelona España. Quinta edición pp. 228 al 236.
Diozhkin. V.V. Acerca de la ecología. Editorial MIR-Moscú-Rusia.
Odum, E.P. Ecología. Compañía editorial Continental, S.A. México. Segunda edición pp. 15, 60-73, 43-56, 27-28, 110-125.
Lugo, A.E. Los sistemas ecológicos y la humanidad. Secretaría General de los Estados Americanos, Monografía 23.
Sagredo, J. Ecología Diccionarios Rioduero. Ediciones Rioduero Madrid España, segunda edición.
Tansley, A. G. 1935. The use and abuse of vegetational concepts and terms. Ecology, 16(3): 284-307
[editar]Véase también

Ecología
Población
Ecosistema
Hábitat
Modificaciones antrópicas de la biocenosis
Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Biocenosis

Biotopo

Biotopo (de bios, “vida” y topos, “lugar”), en biología y ecología, es un área de condiciones ambientales uniformes que provee espacio vital a un conjunto de flora y fauna. El biotopo es casi sinónimo del término hábitat con la diferencia de que hábitat se refiere a las especies o poblaciones mientras que biotopo se refiere a las comunidades biológicas.1
Contenido [ocultar]
Biotopo + Biocenosis = Ecosistema.[2]

La diferencia radica en que el hábitat, es encarado en el nivel de la especie y no en el de la biocenosis. La noción de hábitat puede ser articulada con la de nicho ecológico. [3]

 

1 Ecología
2 Restauración de biotopos
2.1 Red de biotopos
3 Véase también
4 Referencias
5 Enlaces externos
[editar]Ecología

El primero en hablar de biotopos fue Ernst Haeckel (1836-1916), un zoólogo alemán famoso por su teoría de la recapitulación o ley biogenética. En su libro Morfología general (1866), en el que define a la ecología, remarca la importancia del concepto de hábitat como prerrequisito a la existencia de un organismo. También explica que junto con los ecosistemas las biotas son modeladas por factores ambientales tales como agua, suelo, rasgos geográficos y fenómenos climáticos y por interacciones con otros seres vivos. La idea original del biotopo está íntimamente relacionada a la teoría de la evolución.
A partir de estos conceptos el profesor del museo zoológico de Berlín, F. Dahl se refirió a los sistemas ecológicos con el término biotopo (1908).

2
[editar]Restauración de biotopos

Aunque la palabra biotopo es considerada como un término técnico de ecología, en años recientes se le está dando uso en actividades cívicas y administrativas. Desde 1970, los biotopos han recibido gran atención en Europa (especialmente en Alemania) en referencia a la preservación, regeneración y creación de ambientes naturales.

3
En este contexto la palabra biotopo se refiere a menudo a asuntos ecológicos de menor escala y que son familiares a la vida cotidiana. En Alemania los esfuerzos para regenerar los biotopos son recibidos con gran entusiasmo. Estas actividades incluyen:
la creación de techos verdes
reconstrucción de ríos para restaurar su calidad
conservación de arbustos y árboles en terrenos cultivados agrarios
creación de parques naturales a lo largo de las carreteras “Autopistas”
creación de jardines o lagunas escolares que tienen en cuenta el medio ambiente
diseño de jardines privados que tienen en cuenta la ecología.
[editar]Red de biotopos
Se recalca que los biotopos no deben estar aislados; por el contrario es necesario que existan conexiones con los lugares circundantes para que los organismos puedan circular. Una de las estrategias más eficaces para regenerar un biotopo es el de extenderlo y conseguir que sea un punto para que los animales y plantas (o sus semillas) puedan circular. A esto se le llama un corredor biológico. En este método el centro de la red de biotopos es un terreno grande de bosque, un parque natural o aún un cementerio. Al conectar unos lotes o parcelas de tierra con otros biotopos pequeños (tales como cinturones verdes a lo largo de un río, pequeños parques de pueblo, jardines y aún árboles a lo largo de los caminos) los biotopos pueden formar una red. En otras palabras un biotopo es un sistema abierto, no un sistema cerrado.
[editar]Véase también

Bioma
Hábitat
Ecosistema
[editar]Referencias

↑ Toshiyuki Hoshino. Fundamental research in nurtural management of large biotope aiming for regeneration of nature: Introduction., en [1]
↑ Atushi Iwasawa.(2005). Preservation of biotope from zoological view point: Introduction: What is biotope?, en The January, 2005 number of Biological Science News
↑ School biotope is a subject matter for environmental and lifelong learning. Retrieved October 24.2006., en Eco Culture Lab Net
[editar]Enlaces externos

Hypergéo Biotopo
Fuente:http://es.wikipedia.org/wiki/Biotopo

[2]http://recursos.cnice.mec.es/biosfera/alumno/2ESO/Energia_ecosistemas/actividad5.htm

[3]http://www.hypergeo.eu/spip.php?article451

Ecorregión

Una ecorregión, región ecológica, es un área geográfica relativamente grande que se distingue por el carácter único de su morfología, geología, clima, suelos, hidrología, flora y fauna.

Existen ciertas  unidades, a los que ellos les llaman “ecoregiones”, que cabría entenderlas como tal, o al menos que pudieran corresponder con regiones biogeográficas, mientras que otras, son tan genéricas que encajarían en el concepto de bioma[2]

La biodiversidad no está distribuida de forma pareja alrededor de la Tierra, sino que sigue patrones complejos determinados por el clima, la geología y la historia evolutiva del planeta.Estos patrones se llaman “eco-regiones”. WWF define una eco-región como “una gran unidad de tierra o agua que contiene una mezcla geográficamente distintiva de especies, comunidades naturales y condiciones ambientales”.[2]

Listado de ecoregiones http://m.panda.org/about_our_earth/ecoregions/ecoregion_list/

Listado de ecoregiones por países http://m.panda.org/es/donde_trabajamos/paises/

Contenido [ocultar]

1 Introducción

2 Ecorregiones terrestres

3 Ecorregiones de agua dulce

4 Ecorregiones marinas

5 Fuentes

6 Véase también

7 Enlaces externos

[editar]Introducción

El World Wide Fund for Nature (WWF) define una ecorregión como un área extensa de tierra o agua que contiene un conjunto geográficamente distintivo de comunidades naturales que comparten la gran mayoría de sus especies y dinámicas ecológicas, comparten condiciones medioambientales similares e interactúan ecológicamante de manera determinante para su subsistencia a largo plazo.

El uso del término ecorregión es consecuencia de una oleada de interés por los ecosistemas y su funcionamiento. En particular, se está tomando conciencia de la influencia de la escala espacial en el estudio y la conservación de los paisajes. Se suele reconocer que los ecosistemas interconectados se combinan para formar un todo que es “mayor que la suma de sus partes”. Hay muchas tentativas de responder a los ecosistemas de un modo integrado para conseguir paisajes “multifuncionales”; desde investigadores agrarios hasta ecologistas usan las “ecorregiones” como unidad de análisis.

El WWF divide la superficie terrestre en ocho ecozonas, divididas a su vez en un total de 867 ecorregiones terrestres. Se ha propuesto utilizar esta división como base para iniciativas de democracia biorregional. Las ecozonas están muy bien definidas, pero los límites de las ecorregiones están aún sujetos a cambios y a controversia. En cuanto a la catalogación de las ecorregiones marinas y de agua dulce, aún no ha sido publicada.

El WWF ha elegido 238 ecorregiones como las más representativas de los diferentes biomas de nuestro planeta. Estas 238 regiones se agrupan en el proyecto Global 200.

[editar]Ecorregiones terrestres

Las 867 ecoegiones terrestres se distribuyen también entre 14 biomas diferentes:

Principales biomas del mundo

Ecoregiones terrestres en 14 Biomas

[editar]Ecorregiones de agua dulce

Las ecorregiones de agua dulce se catalogan en 12 biomas:

grandes lagos

grandes deltas

aguas polares

ríos de montaña

costas templadas

llanuras aluviales y humedales templados

mesetas templadas

costas tropicales y subtropicales

llanuras aluviales y humedales tropicales y subtropicales

mesetas tropicales y subtropicales

cuencas endorreicas y xerófilas

islas oceánicas

[editar]Ecorregiones marinas

Las ecorregiones marinas se reparten en 5 biomas:

mares polares

mares y plataformas continentales templados

corrientes templadas

corrientes tropicales

arrecifes de coral

[editar]Fuentes

Brunckhorst, D. 2000. Bioregional planning: resource management beyond the new millennium. Harwood Academic Publishers: Sydney, Australia.

[editar]Véase también

Pradera

[editar]Enlaces externos

World Wildlife Fund: ecoregions

Lista de ecorregiones (en inglés), Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF)

Freshwater Ecoregions of the World (WWF)

Sierra club: ecoregions

Activist network cultivating Ecoregions/Bioregions

A National Ecological Framework for Canada

Ecoregions of North America

Interactive map and images of North American ecoregions at bioimages.vanderbilt.edu

Ecoregiones de agua dulce

Fuente:http://es.wikipedia.org/wiki/Ecorregi%C3%B3n

[2]http://www.madrimasd.org/blogs/universo/2009/11/02/127960